¿Cómo?


• Presencia/ identidad de determinados principios en la propia esencia de la empresa proyectada y en todo el planteamiento y elementos, sistemas y medios, tanto iniciales como futuros.
• ETT con identidad propia basada en esos principios. Los siguientes son realmente consecuencia de estos dos primeros.
• Una gestión diferenciada de la información. Más información, más disponibilidad/ fluidez de la información, más interacción, ampliación del espectro temporal de obtención de la información y de los aspectos a tener en cuenta (obtener, valorar, contrastar, gestionar).
• Conocimiento más amplio y profundo de los agentes intervinientes y mejor gestión de ese conocimiento para mejor aprovechamiento, más valor añadido presente y futuro, de todos los agentes intervinientes.
• Interactuación de la empresa desde todos los puntos de vista, en todas las direcciones y con todos los agentes y sujetos que, directa o indirectamente, intervienen en nuestra actividad y, en definitiva o en última instancia, con la sociedad.
• Ruptura de las barreras que actualmente existen entre los/las trabajadores/as de estructura y los puestos a disposición, entre ETT, cliente y entre trabajadores/as puestos a disposición y trabajadores/as de estructura de clientes.
Esta ruptura, unido al resto de los puntos, pretende corregir, aprovechando la relación a tres bandas:
1- Laboral ETT – Trabajador.
2- Servicio ETT- Cliente.
3-Dirección Cliente – Trabajador/a puesto a disposición.
Las deficiencias y problemas que plantea el sector respecto a la figura del/de la trabajador/a puesto a disposición que simplemente obtiene una satisfacción simple, inmediata y estática de sus necesidades laborales/sociales. Es decir, se da un “desarraigo», una falta de identificación, pertenencia, del/de la trabajador/a en su empresa (ETT), con todo lo que implica en cuanto a limitaciones en la realización del/de la trabajador/a / ser humano y en la falta de aprovechamiento de sus conocimientos y experiencia, especialmente en el servicio.
